sábado, 14 de junio de 2025

Tosferina

 ¿Qué es la Tosferina?

La tosferina es una enfermedad respiratoria aguda altamente contagiosa causada por la bacteria Bordetella pertussis. Se caracteriza por episodios de tos intensa y prolongada, que suelen acompañarse de un sonido inspiratorio agudo ("gallo" o "whoop") en niños, y puede provocar complicaciones graves especialmente en lactantes y personas no vacunadas.


Agente Causal

  • Bordetella pertussis: bacilo gramnegativo, aerobio, inmóvil y encapsulado.

  • Se adhiere al epitelio respiratorio y libera toxinas que provocan inflamación y daño tisular.


Mecanismo de Transmisión

  • Vía aérea por gotas de Flügge (al toser, estornudar o hablar).

  • Altamente contagiosa: cada persona infectada puede transmitirla a 12–17 personas más.

  • Período de incubación: entre 7 y 10 días (rango: 5 a 21 días).

  • La fase más contagiosa es durante las primeras 2 semanas, especialmente en la etapa catarral.


Fases Clínicas

1. Fase catarral (1–2 semanas)

  • Similar a un resfriado común:

    • Rinorrea

    • Estornudos

    • Tos leve y ocasional

    • Fiebre baja (o ausente)

  • Alta carga bacteriana (muy contagiosa).

2. Fase paroxística (2–6 semanas)

  • Tos en accesos ("tos ferina"):

    • Episodios de 5–10 golpes de tos intensos, seguidos por el sonido agudo inspiratorio ("gallo").

    • Puede haber cianosis, vómitos y agotamiento tras los accesos de tos.

    • Tos más frecuente durante la noche.

    • Rara vez hay fiebre.

  • En lactantes, puede manifestarse como apnea o dificultad respiratoria sin la clásica tos.

3. Fase de convalecencia (semanas a meses)

  • Disminución progresiva de la frecuencia y severidad de la tos.

  • La tos puede persistir por varias semanas ("tos de los 100 días").


Diagnóstico

Clínico

  • Sospecha en niños <6 meses con accesos de tos sin causa aparente, vómitos o apnea.

  • Sospecha en adolescentes o adultos con tos >2 semanas sin fiebre.

Confirmatorio

  • PCR (Reacción en cadena de la polimerasa): método rápido y sensible.

  • Cultivo de exudado nasofaríngeo: específico pero menos sensible.

  • Serología: útil en fases tardías (IgG contra toxina pertussis).

  • Hemograma: leucocitosis con linfocitosis marcada (hallazgo característico pero no específico).


Tratamiento

Antibióticos

  • Macrólidos (eritromicina, azitromicina o claritromicina).

    • Inician idealmente en la fase catarral.

    • Disminuyen contagio, pero poco efecto si ya hay paroxismos.

  • Alternativas: trimetoprim-sulfametoxazol si hay alergia a macrólidos.

Soporte

  • Hidratación, oxigenoterapia si es necesario.

  • Hospitalización si hay complicaciones respiratorias o si es un lactante pequeño (<6 meses).

  • Medidas de aislamiento respiratorio durante los primeros 5 días de antibióticos.


Complicaciones

Más frecuentes y graves en lactantes:

  • Neumonía secundaria (por B. pertussis o coinfección viral/bacteriana)

  • Apnea

  • Convulsiones

  • Encefalopatía hipóxica

  • Muerte (especialmente en <2 meses)

En adolescentes y adultos:

  • Fracturas costales

  • Hemorragias subconjuntivales o nasales

  • Hernias por tos severa


Prevención

Vacunación (estrategia principal)

  • Vacuna pentavalente o hexavalente (DTP o DTaP):

    • Difteria, tétanos y tosferina acelular (acellular pertussis).

  • Esquema infantil:

    • 2, 4 y 6 meses (primaria)

    • Refuerzos a los 18 meses y 4–6 años.

  • Vacunación en embarazadas:

    • Una dosis de vacuna Tdap entre las 27 y 36 semanas de gestación (idealmente en cada embarazo) para protección pasiva del recién nacido.

  • Refuerzo Tdap para adolescentes y adultos cada 10 años.

Otras medidas

  • Aislamiento respiratorio de casos confirmados.

  • Tratamiento profiláctico a contactos cercanos (macrólidos).

  • Notificación obligatoria como enfermedad de declaración inmediata en muchos países.


Epidemiología

  • Antes de la vacunación, era una causa frecuente de muerte infantil.

  • A pesar de la vacunación, ha habido resurgimientos en la última década:

    • Por disminución de inmunidad con el tiempo.

    • Cambio a vacunas acelulares (menos efectos adversos pero menor duración de inmunidad).

    • Baja cobertura en algunas regiones.

  • Endémica, con brotes cada 3–5 años.

  • Alta mortalidad en <2 meses no vacunados.


Importancia en Salud Pública

  • Es una enfermedad evitable por vacuna, pero aún relevante en morbilidad y mortalidad pediátrica.

  • Se requiere alta cobertura vacunal (>90%) y refuerzos adecuados.

  • Vigilancia epidemiológica activa.

  • Educación a embarazadas y cuidadores sobre vacunación oportuna.


Referencias 

  1. Centers for Disease Control and Prevention. (2023). Pertussis (Whooping Cough): Clinical Features and Diagnosis. CDC. https://www.cdc.gov/pertussis/clinical/index.html

  2. Cherry, J. D. (2019). Pertussis in young infants throughout the world. Clinical Infectious Diseases, 68(Suppl 3), S107–S111. https://doi.org/10.1093/cid/ciz147

  3. Hamborsky, J., Kroger, A., & Wolfe, S. (Eds.). (2021). Epidemiology and prevention of vaccine-preventable diseases (The Pink Book) (14th ed.). Public Health Foundation.

  4. Organización Mundial de la Salud. (2024). Tos ferina (pertussis). https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/pertussis

  5. Organización Panamericana de la Salud. (2021). Guía de vigilancia de la tos ferina en las Américas. OPS. https://www.paho.org/es/documentos/guia-vigilancia-tos-ferina-americas

  6. American Academy of Pediatrics. (2021). Pertussis (Whooping Cough). En Red book: 2021–2024 report of the Committee on Infectious Diseases (32.ª ed.). American Academy of Pediatrics.

  7. Ministerio de Salud de España. (2022). Guía de práctica clínica sobre la tos ferina. https://www.sanidad.gob.es

  8. Ministerio de Salud de la Nación Argentina. (2022). Tos convulsiva: Manual para el equipo de salud. https://www.argentina.gob.ar/salud

sábado, 7 de septiembre de 2024

MPOX (Viruela del mono)

 

1. Breve Historia:

El MPOX (antes conocido como viruela del mono o "monkeypox") es una zoonosis viral descubierta por primera vez en 1958, cuando dos brotes de una enfermedad similar a la viruela se produjeron en colonias de monos de laboratorio, lo que dio lugar a su nombre. El primer caso humano fue reportado en 1970 en la República Democrática del Congo, en una región donde la viruela había sido eliminada. A lo largo de los años, el MPOX se ha registrado en varios países africanos, especialmente en África Central y Occidental. En 2022, se produjo un brote internacional que afectó a más de 70 países, lo que llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una emergencia de salud pública.

2. Epidemias: 

El MPOX históricamente se limitaba a África, pero en el brote de 2022-2023, la enfermedad se extendió rápidamente a Europa, América del Norte y otras regiones, afectando a miles de personas fuera de África. El brote se asoció con la transmisión de persona a persona, en su mayoría en redes de contacto íntimo y sexual. Aunque ha habido otros brotes esporádicos, este brote fue el más significativo desde que se descubrió la enfermedad.

3. Agente Causal: 

El virus MPOX es un Orthopoxvirus, de la misma familia que el virus de la viruela. Existen dos clados principales:

  • Clado I de África Central (Congo Basin), más virulento.
  • Clado II de África Occidental, menos virulento y responsable de la mayoría de los casos en el brote de 2022.

                                                                                Imagen tomada de National Geographic.

4. Fisiopatología: 

El virus ingresa al cuerpo humano a través de lesiones en la piel, tracto respiratorio o mucosas (ojos, nariz o boca). Después de la infección inicial, el virus se replica en los ganglios linfáticos y luego se disemina al torrente sanguíneo (viremia). Se dirige principalmente a la piel y mucosas, lo que explica el desarrollo de lesiones características. El MPOX provoca una respuesta inmune robusta, y aunque generalmente es autolimitado, puede ser grave en personas inmunodeprimidas.

5. Signos y Síntomas: 

El periodo de incubación es de 5 a 21 días, seguido de dos fases clínicas:

  • Fase prodrómica: fiebre, malestar general, dolor de cabeza, fatiga, linfadenopatías (inflamación de ganglios linfáticos, característica distintiva).
  • Fase eruptiva: aparición de una erupción maculopapular que progresa a pústulas, vesículas y, eventualmente, costras. Las lesiones se concentran en la cara, extremidades y, en ocasiones, en los genitales.
 
                                                                 Imagen tomada de la Organización Mundial de la Salud (OMS - WHO)

6. Complicaciones:

  • Sobreinfección bacteriana secundaria de las lesiones cutáneas.
  • Neumonía.
  • Encefalitis.
  • Sepsis.
  • Deshidratación severa debido a las lesiones cutáneas y mucosas.
  • Mortalidad (especialmente en niños pequeños, inmunodeprimidos y en casos del clado Congo Basin).

7. Medios Diagnósticos:

  • PCR: método diagnóstico de referencia para identificar material genético del virus en muestras de las lesiones cutáneas.
  • Serología: útil en casos retrospectivos, pero no es de primera línea.
  • Biopsia: puede ser necesaria para diferenciar otras causas de lesiones cutáneas si el diagnóstico no es claro.
  • Cultivo viral: menos usado debido a los riesgos y complejidad.

El diagnóstico diferencial se hace con otras infecciones que causan erupciones similares, como varicela, sífilis secundaria, erupciones por herpes, y otras enfermedades virales o bacterianas.

8. Manejo Clínico:

  • Tratamiento sintomático: manejo del dolor, hidratación, manejo de infecciones secundarias.
  • Antivirales:
    • Tecovirimat ha sido aprobado para el tratamiento de la infección por MPOX en algunos países.
    • Cidofovir o brincidofovir podrían ser opciones en casos graves, aunque su uso es limitado.
  • Inmunoglobulina vaccinia: reservada para casos graves o en individuos inmunocomprometidos.
  • Aislamiento: es fundamental para evitar la transmisión a otros.
  • Vacunación post-exposición: la vacuna contra la viruela (ACAM2000 o MVA-BN) se puede utilizar como profilaxis post-exposición en personas de alto riesgo o contactos cercanos.

9. Diagnósticos Diferenciales:

  • Varicela.
  • Viruela (ahora erradicada).
  • Herpes simple y herpes zóster.
  • Infecciones bacterianas con manifestaciones cutáneas similares.
  • Erupciones alérgicas y dermatológicas no infecciosas.

10. Medidas de Prevención:

  • Vacunación: la vacuna contra la viruela puede proporcionar inmunidad cruzada al MPOX. La vacunación preventiva se recomienda en grupos de alto riesgo o tras la exposición a casos confirmados.
  • Educación sanitaria: informar sobre el modo de transmisión, especialmente en comunidades afectadas, es esencial para reducir la propagación.
  • Aislamiento de los casos: los infectados deben ser aislados hasta que todas las lesiones cutáneas se hayan curado.
  • Uso de equipos de protección personal (EPP): en el contexto hospitalario, el uso de guantes, mascarillas y otras medidas de protección es fundamental.
  • Evitar el contacto con animales salvajes: en las áreas endémicas, es importante evitar el contacto con roedores y otros animales que puedan ser reservorios del virus.

Referencias:

Aquí tienes algunas referencias bibliográficas útiles para obtener más información sobre el MPOX (viruela del mono):

  1. World Health Organization (WHO). (2022). Monkeypox: Key facts. Consultado en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/monkeypox.

  2. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). (2022). Monkeypox: Signs and Symptoms. Consultado en: https://www.cdc.gov/poxvirus/monkeypox/symptoms.html.

  3. Adler, H., Gould, S., Hine, P., Snell, L. B., Wong, W., Houlihan, C. F., & Price, N. M. (2022). Clinical features and management of human monkeypox: a retrospective observational study in the UK. The Lancet Infectious Diseases, 22(8), 1153-1162. doi:10.1016/S1473-3099(22)00228-6

  4. Reynolds, M. G., Yorita, K. L., Kuehnert, M. J., Davidson, W. B., Huhn, G. D., Holman, R. C., & Damon, I. K. (2006). Clinical manifestations of human monkeypox influenced by route of infection. Journal of Infectious Diseases, 194(6), 773-780. doi:10.1086/505880

  5. Di Giulio, D. B., & Eckburg, P. B. (2004). Human monkeypox: An emerging zoonosis. The Lancet Infectious Diseases, 4(1), 15-25. doi:10.1016/S1473-3099(03)00856-9

viernes, 31 de mayo de 2024

Fiebre de Oropouche: Otro ataque transmitida por vectores

DATOS GENERALES DEL VIRUS DE OROPOUCHE

La historia epidemiológica del virus de Oropouche (OROV) destaca su relevancia como un patógeno emergente en las regiones tropicales y subtropicales de América Latina. Aquí se presenta un resumen de los principales hitos y eventos en la historia epidemiológica del OROV:

Descubrimiento y Primeros Brotes

  • 1955: El virus de Oropouche fue aislado por primera vez en Trinidad y Tobago a partir de un paciente febril. Se identificó en la región de Oropouche, de donde toma su nombre.
  • 1960s: Los primeros brotes importantes de OROV se reportaron en Brasil, principalmente en la región amazónica. Los brotes afectaron a miles de personas y establecieron el virus como una causa significativa de fiebre viral en la región.

Expansión Geográfica y Epidemiológica

  • 1970s - 1980s: Se reportaron varios brotes en diferentes estados de Brasil, incluyendo Pará y Amazonas. Durante esta época, se identificaron los vectores principales (Culicoides paraensis) y se estableció la relación entre el virus y los mosquitos.
  • 1990s: La expansión del OROV continuó en Brasil, y se reportaron casos en países vecinos como Perú y Surinam.

Brotes Recientes y Emergencia en Nuevas Áreas

  • 2000s: Se observaron brotes en áreas urbanas, lo que indicó un cambio en la epidemiología del virus, previamente asociado principalmente con zonas rurales y selváticas.
  • 2010s: La actividad del virus de Oropouche se incrementó notablemente. Grandes brotes ocurrieron en ciudades de la región amazónica y en otras partes de Brasil. Hubo reportes de expansión a otras áreas de América del Sur, incluyendo Bolivia y Ecuador.

Datos Epidemiológicos Actuales

  • Incidencia: OROV se considera una de las principales causas de fiebre viral en la región amazónica. Se estima que desde su descubrimiento ha infectado a cientos de miles de personas.
  • Distribución: Aunque la mayoría de los casos se han reportado en Brasil, especialmente en los estados amazónicos, también hay reportes de casos en otros países de América del Sur como Perú, Surinam, Bolivia, Ecuador y posiblemente en otras regiones.
  • Vectores y Reservorios: Los estudios han confirmado a Culicoides paraensis como el principal vector del virus. Además, se ha encontrado que otros artrópodos también pueden ser potenciales vectores. Se cree que pequeños mamíferos y aves pueden actuar como reservorios naturales del virus, aunque esto no está completamente confirmado.



El virus de Oropouche (OROV) es un arbovirus perteneciente a la familia Peribunyaviridae y al género Orthobunyavirus. Es una causa importante de fiebre viral en regiones tropicales y subtropicales, especialmente en América del Sur. A continuación, se detallan las características fisiopatológicas del virus de Oropouche:

1. Estructura del Virus

  • Genoma: El virus de Oropouche tiene un genoma compuesto por ARN de cadena simple, segmentado en tres partes: segmento pequeño (S), segmento mediano (M) y segmento grande (L).
    • Segmento S: Codifica para la nucleoproteína (N) y una proteína no estructural (NSs).
    • Segmento M: Codifica para las glicoproteínas de envoltura (Gn y Gc) y la proteína no estructural (NSm).
    • Segmento L: Codifica para la ARN polimerasa dependiente de ARN (RdRp).
  • Estructura viral: El virus está envuelto y posee una nucleocápside helicoidal.

2. Mecanismo de Transmisión

  • Vectores: Principalmente transmitido por mosquitos del género Culicoides (Culicoides paraensis).
  • Reservorios: Aunque no se conoce con certeza, se sospecha que algunos mamíferos pequeños y aves pueden servir como reservorios.
  • Transmisión Humana: Ocurre a través de la picadura del mosquito infectado. No se ha documentado la transmisión de persona a persona.

3. Ciclo de Vida del Virus

  • Entrada: El virus ingresa a la célula huésped a través de la endocitosis mediada por receptor.
  • Replicación: Ocurre en el citoplasma de la célula huésped. La ARN polimerasa viral transcribe el ARN genómico para producir ARN mensajero (ARNm) y ARN complementario (ARNc).
  • Ensamblaje: Las nuevas partículas virales se ensamblan en el citoplasma y luego se transportan a la membrana celular para su liberación.
  • Liberación: Las partículas virales se liberan de la célula huésped por gemación, adquiriendo una envoltura lipídica de la membrana plasmática de la célula huésped.

4. Patogénesis y Respuesta del Huésped

  • Fase Inicial: Después de la picadura del mosquito, el virus se multiplica localmente en la piel y en los ganglios linfáticos regionales.
  • Viremia: Posteriormente, el virus se disemina a través del torrente sanguíneo, causando viremia, lo que permite la infección de varios órganos.
  • Sintomatología: La infección por OROV puede causar fiebre alta, cefalea intensa, mialgia, artralgia, fotofobia, y a veces náuseas y vómitos. La enfermedad generalmente es autolimitada, pero puede haber complicaciones neurológicas como la meningitis y la meningoencefalitis.
  • Respuesta Inmunológica: La respuesta inmune innata se activa primero, incluyendo la producción de interferones y la activación de células dendríticas y macrófagos. Posteriormente, se produce una respuesta adaptativa con la generación de anticuerpos específicos y la activación de linfocitos T.

5. Diagnóstico y Tratamiento

  • Diagnóstico: Se realiza a través de técnicas serológicas como ELISA para detectar anticuerpos IgM e IgG, y mediante técnicas moleculares como RT-PCR para detectar el ARN viral.
  • Tratamiento: No hay tratamiento antiviral específico. La gestión de la enfermedad se basa en el tratamiento sintomático, incluyendo el manejo del dolor y la fiebre, y en la prevención de complicaciones.

6. Prevención y Control

  • Control de Vectores: Medidas para reducir la población de mosquitos, incluyendo el uso de insecticidas y la eliminación de criaderos.
  • Protección Personal: Uso de repelentes, ropa protectora y redes mosquiteras para prevenir las picaduras de mosquitos.
  • Vacunación: Actualmente no existe una vacuna disponible para el virus de Oropouche.

Desafíos y Medidas de Control

  • Diagnóstico y Vigilancia: El diagnóstico de OROV sigue siendo un desafío debido a la similitud de sus síntomas con otras enfermedades virales, como el dengue y la fiebre del Zika. Se requiere un mejoramiento en las capacidades de vigilancia epidemiológica y diagnóstica en las áreas endémicas.
  • Control de Vectores: La eliminación de criaderos de mosquitos y el uso de insecticidas son esenciales para controlar la propagación del virus. Además, las campañas de educación pública sobre el uso de repelentes y otras medidas de protección personal son cruciales.
  • Investigación y Desarrollo: La investigación continua sobre el virus, sus vectores y posibles reservorios es necesaria para comprender mejor su dinámica y desarrollar estrategias de control más efectivas. Actualmente, no existe una vacuna contra el OROV, lo que subraya la necesidad de inversión en investigación y desarrollo en este campo.


Referencias:

Santos Pereira, Rosângela, Colangelo, Julia Facci, Assis Souza, Patrícia Gardênia, Ferreira de Carvalho, Larissa Gabriela, da Cruz Nizer, Waleska Stephanie, & Lima, William Gustavo. (2022). Epidemiological aspects of the Oropouche virus (Orthobunyavirus) in South America: A systematic review. Revista Colombiana de Ciencias Químico - Farmacéuticas51(1), 166-184. Epub December 05, 2023.https://doi.org/10.15446/rcciquifa.v51n1.102689

 Travassos da Rosa JF, de Souza WM, Pinheiro FP, Figueiredo ML, Cardoso JF, Acrani GO, Nunes MRT. Oropouche Virus: Clinical, Epidemiological, and Molecular Aspects of a Neglected Orthobunyavirus. Am J Trop Med Hyg. 2017 May;96(5):1019-1030. doi: 10.4269/ajtmh.16-0672. Epub 2017 Feb 6. PMID: 28167595; PMCID: PMC5417190.

Oropouche Virus. Fundación IO. https://fundacionio.com/salud-io/enfermedades/virus/oropuche-virus/


domingo, 30 de abril de 2023

Enfermedades Transmitidas por Vectores: Prevencion y Conciencia

ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR VECTORES: PREVENCION Y CONCIENCIA

Las enfermedades transmitidas por vectores son aquellas en las que un organismo, como un mosquito, una garrapata o una mosca, actúa como intermediario para transmitir patógenos, como virus, bacterias o parásitos, a los seres humanos. Estas enfermedades representan una amenaza significativa para la salud pública mundial, causando millones de casos y miles de muertes cada año. La prevención y la concienciación sobre estas enfermedades son fundamentales para reducir su impacto y proteger a las poblaciones en riesgo.

Principales enfermedades transmitidas por vectores: 

Entre las enfermedades transmitidas por vectores más comunes y peligrosas se encuentran el paludismo, el dengue, la enfermedad de Chagas, la enfermedad de Lyme y la fiebre amarilla. Estas enfermedades afectan a personas de todas las edades y géneros, y pueden causar desde síntomas leves hasta cuadros graves o fatales.

Prevención personal: 

La prevención personal es esencial para reducir el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por vectores. Entre las medidas de prevención personal se incluyen el uso de repelentes de insectos, ropa protectora y mosquiteros impregnados con insecticida. Además, es fundamental evitar las áreas donde abundan los vectores, especialmente en las horas pico de actividad.

Control de vectores: 

El control de las poblaciones de vectores es una estrategia clave para reducir la transmisión de enfermedades. Esto puede incluir el uso de insecticidas, la eliminación de criaderos de vectores y la modificación del medio ambiente para dificultar su proliferación. La colaboración entre las comunidades y las autoridades locales es crucial para implementar y mantener programas de control de vectores efectivos.

Educación y concienciación: 

La educación y la concienciación sobre las enfermedades transmitidas por vectores y las medidas de prevención son fundamentales para proteger a las poblaciones en riesgo. Las campañas de concienciación pueden incluir información sobre cómo identificar y evitar los vectores, así como la importancia de adoptar medidas preventivas.

Vacunas y profilaxis: 

Para algunas enfermedades transmitidas por vectores, como la fiebre amarilla, existen vacunas eficaces disponibles. La vacunación es una estrategia importante para prevenir la propagación de estas enfermedades. Además, en ciertos casos, como el paludismo, se pueden utilizar medicamentos profilácticos para reducir el riesgo de infección.

Diagnóstico y tratamiento: 

Un diagnóstico temprano y preciso de las enfermedades transmitidas por vectores es crucial para garantizar un tratamiento adecuado y reducir el riesgo de complicaciones graves. Los profesionales de la salud deben estar capacitados y equipados para reconocer y tratar estas enfermedades.

Vigilancia y respuesta: 

La vigilancia epidemiológica y entomológica es fundamental para identificar brotes de enfermedades transmitidas por vectores y monitorear las poblaciones de vectores. Una respuesta rápida y coordinada entre los sistemas de salud y las autoridades locales puede ayudar a contener brotes y reducir su impacto en la salud pública.

Cooperación internacional: 

La cooperación internacional es crucial para abordar las enfermedades transmitidas por vectores, ya que estos patógenos no respetan las fronteras nacionales. La colaboración entre países y organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud, puede facilitar el intercambio de información, el desarrollo de estrategias de prevención y control, y la movilización de recursos para combatir estas enfermedades.

Investigación y desarrollo: 

La investigación y el desarrollo continuos son fundamentales para mejorar las herramientas y estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades transmitidas por vectores. Esto incluye el desarrollo de nuevas vacunas, medicamentos, técnicas de control de vectores y enfoques de vigilancia y respuesta. La colaboración entre los sectores público y privado, así como la inversión en investigación básica y aplicada, es esencial para impulsar la innovación en este campo.

Conclusión: 

Las enfermedades transmitidas por vectores representan un desafío significativo para la salud pública mundial. La prevención y la concienciación son fundamentales para reducir su impacto y proteger a las poblaciones en riesgo. Es necesario un enfoque multidisciplinario y colaborativo, que incluya la educación, la investigación, la cooperación internacional y la implementación de medidas preventivas y de control, para abordar eficazmente estas enfermedades.

Referencias:

1.       Gubler, D. J. (2011). Dengue, urbanization and globalization: the unholy trinity of the 21st century. Tropical Medicine and Health, 39(4 Suppl), 3-11.

2.       Parola, P., Raoult, D. (2001). Ticks and tickborne bacterial diseases in humans: an emerging infectious threat. Clinical Infectious Diseases, 32(6), 897-928.

3.       Patz, J. A., Olson, S. H. (2006). Malaria risk and temperature: Influences from global climate change and local land use practices. Proceedings of the National Academy of Sciences, 103(15), 5635-5636.

4.       Rassi Jr, A., Rassi, A., & Marcondes de Rezende, J. (2012). American trypanosomiasis (Chagas disease). Infectious Disease Clinics of North America, 26(2), 275-291.

5.       World Health Organization. (2017). Vector-borne diseases. Retrieved from https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/vector-borne-diseases

6.       World Health Organization. (2020). A global brief on vector-borne diseases. Retrieved from https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/111008/WHO_DCO_WHD_2014.1_eng.pdf?sequence=1&isAllowed=y

 

Difteria

DIFTERIA 

La difteria es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Corynebacterium diphtheriae. Esta bacteria produce una exotoxina que provoca lesiones en los tejidos y puede afectar a varios órganos y sistemas del cuerpo humano, incluyendo el sistema respiratorio y nervioso.

AGENTE CAUSAL

Corynebacterium diphtheriae es una bacteria Gram-positiva, no esporulada, aerobia y no móvil. Tiene forma de bastón y puede presentarse en disposiciones características, como agrupaciones en forma de "V" o "palisada". La bacteria mide aproximadamente 0.5 a 0.8 micrómetros de ancho y 1 a 8 micrómetros de largo.

Esta bacteria es el agente causal de la difteria, una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al sistema respiratorio. C. diphtheriae es capaz de producir una potente exotoxina, llamada toxina diftérica, que es responsable de los síntomas graves y las complicaciones asociadas con la enfermedad. Sin embargo, no todas las cepas de C. diphtheriae son toxigénicas, y solo aquellas que contienen el gen tox que codifica la toxina diftérica pueden causar enfermedad grave.

FISIOPATOLOGIA

El proceso de infección comienza cuando C. diphtheriae se adhiere a las células epiteliales de las vías respiratorias superiores y coloniza la mucosa. Luego, las bacterias toxigénicas producen la toxina diftérica, que se difunde a través de la circulación sanguínea y se une a las células diana. La toxina interfiere con la síntesis de proteínas en las células, lo que puede provocar lesiones tisulares y daño en varios órganos, como el corazón y los nervios periférico.

MANIFESTACINES CLINICAS

Las manifestaciones clínicas de la difteria varían desde infecciones asintomáticas hasta cuadros graves con complicaciones. Los síntomas más comunes incluyen:

1.      Fiebre

2.      Malestar general

3.      Dolor de garganta

4.      Dificultad para tragar

5.      Aumento de tamaño de los ganglios linfáticos del cuello

6.      Pseudomembrana grisácea en la garganta, que puede obstruir las vías respiratorias.

MEDIOS DIAGNOSTICOS

El diagnóstico de la difteria se basa en la sospecha clínica y en la confirmación mediante pruebas de laboratorio, como:

1.      Cultivo de muestras de la garganta o la nariz en medios específicos para C. diphtheriae

2.      Pruebas de identificación y tipificación de la bacteria

3.      Pruebas de detección de la toxina diftérica mediante técnicas de inmunofluorescencia o PCR.

TRATAMIENTOS

El tratamiento de la difteria incluye:

1.      Administración de antitoxina diftérica, que neutraliza la exotoxina circulante y debe administrarse lo antes posible.

2.      Antibióticos, como la penicilina o la eritromicina, para eliminar la bacteria y prevenir la producción de más toxina.

3.      Cuidados de soporte y monitorización del paciente en casos de complicaciones, como insuficiencia respiratoria o afectación del sistema nervioso.

PRONOSTICO

El pronóstico de la difteria depende de la gravedad de la enfermedad y de la rapidez con la que se inicie el tratamiento. Con un diagnóstico y tratamiento tempranos, la mayoría de los pacientes se recupera completamente. Sin embargo, en casos graves, la tasa de mortalidad puede alcanzar hasta un 10%.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Efstratiou, A., & Engler, K. H. (2000). CDC manual for the laboratory diagnosis of diphtheria. World Health Organization.

Hadfield, T. L., McEvoy, P., Polotsky, Y., Tzinserling, V. A., & Yakovlev, A. A. (2000). The pathology of diphtheria. Journal of Infectious Diseases, 181(Supplement_1), S116-S120.

Mattos-Guaraldi, A. L., Moreira, L. O., Damasco, P. V., & Hirata Júnior, R. (2003). Diphtheria remains a threat to health in the developing world—an overview. Memórias do Instituto Oswaldo Cruz, 98(8), 987-993.

Murphy, J. R. (1996). Corynebacterium diphtheriae. In: Baron S, editor. Medical Microbiology. 4th edition. Galveston (TX): University of Texas Medical Branch at Galveston.

Pappenheimer, A. M. (1977). Diphtheria toxin. Annual Review of Biochemistry, 46(1), 69-94.

Tiwari, T. S., & Wharton, M. (2018). Diphtheria toxoid. In: Plotkin S, Orenstein W, Offit P, editors. Vaccines. 7th ed. Philadelphia: Elsevier; 2018. p. 261-275.

World Health Organization. (2017). Diphtheria vaccine: WHO position paper, August 2017 – Recommendations. Vaccine, 35(49_Part_A), 6642-6643.


sábado, 22 de agosto de 2020

COVID 19 y SARS Cov 2: Conciencia y Unidad

Cuando se publica la noticia del brote inusual de neumonía en Wuhan, China, el mundo dirige su atención al país asiático de manera preocupante y horrorizados, no solo por el numero de personas afectadas, sino además por la amenaza de que este virus llegue a las puertas de cada país. Muchas teorías han surgido en relación a este evento de salud publica de importancia internacional, entre estos de que este brote no se inició en la mencionada ciudad, sino que ya había estado esparcida desde antes.

Al identificarse el virus similar al etiológico del SARS, brote que ocurre en el 2002 y fue contenido rápidamente, solo se simila en genoma pero una pregunta surge ¿realmente es este virus similar a su hermano coronavirus SARS?. Si se analiza el comportamiento de este virus durante su recorrido por la Tierra, vemos que transcurre mas allá de la población riesgo establecida, es decir casos potenciales de complicaciones cursan normalmente la enfermedad mientras casos sin patología de base aparente o determinada resultan funestas. Esto nos indica que este virus es enigmático y sabemos poco sobre él, incluso comportamiento muy desconcertante e impredecible.

Lo cierto es que ya no respeta población de adultos mayores como se había establecido, sino además que jóvenes de entre 20 y 39 años han sucumbido ante esta patología. Ni hablar del tratamiento, coctel de fármacos que en unos dan resultados y otros no se observa un desenlace satisfactorio. Comunidad científica dividida respecto al uso de ciertos medicamentos que han saltado a la fama como la Azitromicina (antibiótico), la ivermectina (antiparasitario), la tan venerada hidroxicloroquina (antimalarico), entre otros, para frenar la réplica viral.

Se han publicado por las redes sociales múltiples métodos terapéuticos no oficiales como  el uso de aspirina con infusiones de plantas y frutos como limón, guanábana, entre otros, no sabiendo que esto es un arma de doble filo negativo en ambas partes: 1) enmascara la enfermedad y 2) retrasa la asistencia médica. Al unirse estos filos es obvio un resultado mortal para la persona que sigue los consejos de otros que no son médicos o solo tienen conocimientos empíricos. Tanto el primero como el segundo da oportunidad al virus para que haga de las suyas y realice su desorden en el organismo para mas luego la persona sufra las consecuencias de este torbellino de respuesta aberrante del sistema inmunológico, creando la situación muy peligrosa de ser estadística de mortalidad y letalidad por COVID18.

La carrera para detener esta pandemia es ardua y muchos están corriendo por ganar esta batalla, muchos del personal de salud han caído víctimas de este virus en el cumplimiento del deber, otros han bajado la guardia y han sido afectados por otra via extrainstitucional. No obstante, estos esfuerzos se ven opacados cuando una población vulnerable hace caso omiso a las medidas preventivas, violando y desafiando la virulencia de SARS CoV 2, la cual es impredecible, sorpresiva y angustiosa. Cierto nivel de inconciencia reina en la población que no respeta las medidas tanto en el hogar como en los lugares que se visita, en donde los riesgos aumentan por las aglomeraciones de personas que ignoran quizás porten el virus.

Se debe apelar por la conciencia, ya que el mundo esta alertado y educado para aplicar las medidas de seguridad, precaución y prevención contra COVID 19 y transmisión del SARS CoV 2. Las autoridades deben hacer énfasis en la conciencia y entendimiento de las personas sobre el distanciamiento social, aislamiento social, uso de mascarilla, lavado de manos, entre otros, mas que incrementar camas en el hospital.

Lo importante de todo esto es sembrar conciencia en la población para que recapaciten y se unan a esta batalla contra el SARS CoV 2.  Los factores que implican esta falta de consideración van desde priorizar asuntos personales hasta no aceptar la realidad de la enfermedad, creer que es inmune al virus, satisfacer necesidades poco importantes, entre otros. En estos casos la psicología debe analizar esta parte poblacional también. No solo como afecta a la comunidad medica, sino también el comprotamiento, actitud, aceptación de la población ante esta pandemia, asunto que no se ha trabajado o tomado en cuenta por profesionales de la salud mental. Se han enfocado solo en el personal de la salud, nada mal, pero ¿y la población que?, caldo de cultivo de este virus y responsables de la propagación. No se ha hecho investigaciones en la población sobre la afrontacion de la población, ya que los casos aumentan en esta no en los profesionales de la salud, estos son los que resultan afectados en su área laboral.

Muchas interrogantes surgen en base a la propagación. Unos atribuyen a hacinamiento, pobreza, falta de conocimiento, irrespeto a las medidas de prevención, pero ¿Por qué ocurre esto?, ¿Por qué la población no coopera y se presta para seguir propagando la infección?, ¿Resistencia al cambio?, ¿Están preparados para la resiliencia? ¿Reconocen la realidad y magnitud del problema?. Todas estas interrogantes y mas pueden tener respuesta a esta problemática que se presenta hoy día. Es importante tomar en cuenta estos puntos para adentrarse al problema